Los bonistas coincidieron en que la oferta de Argentina no los satisface, aunque aclararon que «existe margen para negociar».

Tres grupos de acreedores de la Argentina manifestaron ayer su rechazo a la propuesta presentada por el Gobierno para la reestructuración de la deuda emitida bajo legislación internacional.

Luego de que el Gobierno diera a conocer formalmente la iniciativa el viernes, con la presentación ante la SEC estadounidense, y de la respuesta inicial de los tenedores, diversos especialistas internacionales especializados en reestructuración de deuda dijeron que «existe margen para negociar entre ambas puntas».

Un primer grupo de acreedores difundió un comunicado a la prensa argentina e internacional en el que aseveró que la Argentina optó por hacer «una oferta unilateral».
Se trata de Exchange Bondholder Group, el cual dijo que la decisión argentina «no representa el producto de negociaciones de buena fe» y que por eso «lo considera inaceptable y no tiene la intención de apoyarlo«.

Asimismo, advirtió que cuenta con la minoría necesaria para bloquear la oferta para los bonos emitidos entre 2005 y 2010, ya que contaría con el 16 por ciento de ese total, según afirmó uno de sus asesores legales, Dennis Hranitzky.

Ese hombre fue defensor del fondo del magnate Paul Singer en los primeros años del litigio contra la Argentina por el default del 2001, que duró 14 años, y que en la actualidad trabaja para la firma de abogados Quinn Emanuel Urquhart & Sullivan.

Dentro de este grupo, que reconoció «haber mantenido diálogo» con el gobierno y se mostró dispuesto a «seguir dialogando», se encuentran los fondos de riesgo Monarch Alternative Capital y HBK Capital Management, que tendrían en su poder más de US$ 4.000 millones en activos argentinos.

Para los bonos emitidos entre 2005 y 2010, la mayoría que necesita la Argentina para poder cerrar de buena fe un acuerdo, es del 85 por ciento, según indicó en uno de los documentos enviados a la SEC el Gobierno.

Otro de los grupos que también dio a conocer su posición en las últimas horas está asesorado por el banco de inversión UBS y Mens Sana Advisors, una firma legal conducida por el argentino Marcelo Delmar.

Este grupo sostuvo que la oferta se realizó «sin discusiones significativas», aunque remarcó que «una solución sostenible a la crisis de deuda de Argentina sigue al alcance», Delmar también representa a bonistas de la Provincia de Buenos Aires, que habían rechazado la oferta del gobernador Axel Kicillof realizada en enero.

El tercer grupo de acreedores, por su parte, está representado por el estudio legal White & Case, que también litigó contra el país en los juicios conducido por el fallecido juez Tomas Griesa.

Este estudio afirma que tiene la representación de los fondos de inversión BlackRock, Ashmore y Fidelity, y de otros grandes inversores institucionales. Aseguran que entre todos reúnen el 25% de las emisiones realizadas a partir de 2016.

Para los bonos emitidos a partir de 2016, el umbral de mayoría de aceptación del canje es de 66,6%, por lo que por sí sólo este grupo no alcanzaría la minoría necesaria para bloquear la oferta argentina.

«El grupo cree que todas las partes interesadas en Argentina deberán contribuir a una solución que ponga a Argentina en el camino hacia el crecimiento sostenible y la estabilidad financiera», dijeron en un comunicado.

«Sin embargo, las propuestas incluidas en el comunicado de prensa (del gobierno argentino) no alcanzan esa marca y buscan colocar una parte desproporcionada de los esfuerzos de ajuste a largo plazo de Argentina sobre los hombros de los tenedores de bonos internacionales», sostuvo este grupo de tenedores según un comunicado que reprodujo el Financial Times.

(Fuente: Telam)