Respecto a la clausura definitiva del restobar, el intendente remarcó que “no están aptos por la cantidad de violaciones que hicieron a las normas y por lo que hicieron anteriormente”.

El intendente Martín Llaryora se refirió ayer al escándalo por la inhabilitación definitiva del restobar Visionaire Ruin, de Nueva Córdoba, luego de que el sábado pasado fuera clausurado tras la viralización de videos en los que se ve al cuartetero Damián Córdoba cantando, mientras los asistentes bailan amontonados, sin barbijos e incumpliendo el distanciamiento.

Durante un acto en el que anunció testeos de Covid-19 para industrias, empresas y comercios, el mandatario se refirió al episodio. “No son los ejemplos los que se vieron el otro día y por eso somos implacables”, sentenció.

En este sentido, dijo que “esos ejemplos no pueden repetirse y por eso se le ha aplicado la máxima sanción pertinente con todas las garantías jurídicas que tiene que ver con el cierre total y que no puedan habilitar un negocio de esas características porque no están aptos por la cantidad de violaciones que hicieron a las normas y por lo que hicieron anteriormente”.

“Una vergüenza total frente a miles que están haciendo un tremendo esfuerzo”, insistió Llaryora a la vez que destacó que “la mayoría cumple con los protocolos, asumiendo que del cumplminiento de los protocolos también es parte de una estrategia sanitaria que se va a notar” en menores contagios y muertes, concluyó.

Cabe recordar que el martes, la Municipalidad de Córdoba revocó la habilitación al restobar Visionaire Ruin, y denunció penalmente a su propietario por la posible violación de las normas sanitarias tipificadas en el artículo 205 del Código Penal y el artículo 81 bis del Código de Convivencia y solicitó se investigue a las personas que aparecen en los videos a los fines de constatar la posible comisión de un delito o contravención a las normas sanitarias.

Asimismo, el Tribunal Administrativo de Faltas Municipal aplicará las multas económicas que correspondan por las infracciones cometidas.

Por su parte, Damián Córdoba pidió disculpas aunque responsabilizó al dueño del lugar. “Mientras estábamos almorzando los dueños del lugar me dijo si quería cantar, yo me negué, pero la gente empezó a aplaudir y me pusieron entre la espada y la pared, yo soy un artista y el impulso pudo más”, se justificó.