El policía se está imputado por «homicidio calificado en grado de tentativa». La defensa aseguró que el acusado «tiene una explicación sobre lo sucedido».

La pericia balística confirmó que la bala que dio muerte a Valentino Blas Correas, el joven de 17 años asesinado el pasado 6 de agosto, pertenece al arma oficial del policía Lucas Gómez, quien se encuentra detenido e imputado por «homicidio calificado, agravado por el uso de armas» y «tentativa de homicidio».

En declaraciones a Cadena 3, el abogado defensor, Damián Morales, reconoció que la situación de su defendido es «muy complicada» pero aseguró que «tiene una explicación sobre lo sucedido».

«Hay una posición defensiva asumida y es la que él expone. Cuando se lo cite y sea el momento la va a decir», afirmó el letrado.

E insistió: «La situación es delicada para mi defendido, pero la idea es respetar el tiempo de la investigación y ver los pasos a seguir».

El hecho sucedió en las primeras horas del 6 de agosto pasado, cuando Corres se trasladaba junto a un grupo de amigos en automóvil y fueron baleados por policías que se encontraban en un control, en la zona de la Plaza de las Américas.

Por el crimen fueron imputados Gómez y Javier Alarcón por «homicidio calificado, agravado por el uso de armas» y «tentativa de homicidio»; el subcomisario Sergio Alejandro González, por encubrimiento agravado y omisión a los deberes de funcionario público; la oficial Yamila Florencia Martínez,  por omisión a los deberes de funcionario público y encubrimiento agravado, y la policía Wanda Esquivel, quien se encuentra acusada por encubrimiento agravado.