Frederic, Kicillof, Berni y Arroyo manifestaron su preocupación por la usurpación de terrenos a la vez que reconocieron que muchos casos se deben a la carencia habitacional.

Funcionarios nacionales y bonaerenses manifestaron ayer su preocupación por las constantes tomas de tierras, las cuales –reconocieron- en muchos casos responden a las necesidades habitacionales, aunque aclararon que se trata de «actos ilegales».

La ministra de Seguridad, Sabina FredericFrederic sostuvo que la usurpación de tierras son «actos ilegales», pero advirtió que «algunas de estas personas, no todas, sufren necesidades habitacionales».

Asimismo, aseguró que desde el Estado «se está trabajando para que esta situación se pueda prevenir de manera planificada» y remarcó que es la Justicia la que «interviene y toma la decisión de que las fuerzas federales realicen determinadas acciones de custodia o desalojo«.

Por su parte, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, afirmó que «las usurpaciones no sólo son ilegales sino que además producen situaciones injustas».

Tras encabezar una reunión con intendentes en cuyos distritos se registran tomas de tierras, el mandatario manifestó: «Sabemos que la provincia de Buenos Aires tiene un enorme déficit habitacional, pero éste no se soluciona con intrusiones ilegales».

«El Ministerio de Seguridad, al mando de Sergio Berni, viene actuando incansablemente para evitar nuevas tomas», remarcó aunque sostuvo que «es necesario que la Justicia haga su trabajo con quienes incentivan las ocupaciones y se abusan de las necesidades de la gente».

En la misma línea, Berni aseveró que «el déficit habitacional es un problema a resolver, a afrontar con soluciones perdurables en el tiempo, ya que se necesitan planes de vivienda que trasciendan los gobiernos».

«Tengo que defender los intereses de los bonaerenses honestos, el derecho a la vida, la propiedad privada y la libertad, y no porque se me ocurre a mí sino a la Constitución, que garantiza la propiedad privada y se acabó la discusión», dijo.

Finalmente, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, advirtió que «no se puede promover la toma de tierras» ya que es un «hecho delictivo», pero reconoció que es «evidente que hay una crisis habitacional y problemas de todo tipo».

«Hay fenómenos de todo tipo que se dan a la vez: crisis habitacional, negocios inmobiliarios en algunos casos y gente con necesidades», señaló Arroyo, quien consideró que la solución «es la urbanización» y recordó que existen «4.400 barrios donde viven 4 millones de argentinos que están hacinados y no tienen agua ni servicios básicos».

«El objetivo es urbanizar de a 400 barrios por año», aseveró y puntualizó que, cuando habla de urbanización se refiere a «lotes con servicios, identificar tierras, mejoramiento de viviendas».